La delicia de este día es un corazón servido en la hoguera de una vida llena de romance, compartiremos este platillo lleno de regocijo y alegría, agrégale un aderezo de besos y envuélvelo en abrazos, deja que el calor lo lleve a su punto de fusión, nos ocultaremos bajo las blancas sabanas del mantel, probablemente tengamos sobremesa pero todo comenzara bajo la mesa, lejos de miradas indiscretas, un pequeño edén donde nos convertiremos en Adán y Eva, no me importa pecar probando ese rojo y carnoso fruto que esta en tus labios.
Mi alma vive en el limbo mientras te encuentras lejos, las palabras son puntos suspensivos durante tu ausencia, no hay palabras por decir, las guardo para cuando nuestras almas se encuentren frente a frente. He reservado mi piel para servirnos un banquete mutuo, disfrutaremos de suculentos bocados de amor, nos reencontraremos al beber el sudor de nuestros cuerpos y la caricia de los labios, ambos corazones se encuentran en esa estación que lleva nuestros nombres, la distancia cada vez es más corta, el tiempo es una chispa de minutos que se agota lentamente, anhelo intensamente nuestro reencuentro.